Diversos puntos críticos de la naturaleza reciben impulso gracias a la iniciativa conjunta de la Unión Europea

Varias zonas naturales amenazadas de África, el Caribe y el Pacífico se beneficiarán de una alianza única entre la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la Comisión Europea y el Organismo Alemán de Cooperación para el Desarrollo (Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit [GIZ]).

El Programa de Gestión de la Biodiversidad y las Áreas Protegidas (BIOPAMA) es una iniciativa del Grupo de Estados de África, el Caribe y el Pacífico creada por la Unión Europea a través de su Fondo Europeo de Desarrollo. Se trata de un esfuerzo de 20 millones de euros (28.100 millones de wons surcoreanos) que tiene como objetivo desarrollar la capacidad en las tres regiones a favor de la conservación de la biodiversidad. BIOPAMA también contará con el apoyo del Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación del PNUMA.

Los países de África, el Caribe y el Pacífico albergan una diversidad humana y natural increíblemente rica, que incluye casi 2,2 millones de kilómetros cuadrados de zonas protegidas estatales y gestionadas por la comunidad, entre otras. Asimismo, estos países incluyen de 11 a 25 puntos críticos para la biodiversidad mundial y al menos 220 grupos indígenas diferentes. Sin embargo, la protección y el uso sostenible de los recursos naturales de estas diversas regiones se encuentra bajo amenaza debido a la falta de información y capacidad para organizarlas y gestionarlas efectivamente.

BIOPAMA tiene previsto abordar este reto mediante la aportación de herramientas, habilidades, formación e información a los responsables de la conservación, los encargados de formular políticas, las comunidades locales e indígenas, las instituciones educativas, las universidades y el sector privado. De este modo se conseguirá que las zonas protegidas de estos países estén administradas de forma más eficaz al tiempo que se obtienen beneficios de su utilización. BIOPAMA contribuirá a la mejora de la implementación de políticas de conservación natural mundiales y nacionales en el marco de los tres objetivos (conservación, uso sostenible y participación en los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos) según el Convenio sobre la Diversidad Biológica.

"Conservar y valorar mejor nuestra biodiversidad puede ayudar a reducir la pobreza y ofrecer beneficios para el desarrollo local y nacional", afirmó Grethel Aguilar, Directora de la Oficina Regional de la UICN en Mesoamérica, que colaborará en la ejecución de las iniciativas de BIOPAMA en la zona del Caribe. "BIOPAMA, por ejemplo, contribuirá a dotar a los gestores del área protegida y al personal de conservación del Caribe de habilidades, conocimiento y redes necesarias para conservar la biodiversidad, algo que a su vez beneficiará a las diversas comunidades de la región".

BIOPAMA garantizará soporte técnico y asesoramiento a los encargados de formular políticas y a las agencias del área protegida así como a todas las partes interesadas relevantes. Además, se crearán observatorios para la conservación en las regiones para facilitar la creación de contactos, ayudar a los centros de formación, coordinar las políticas y desarrollar e implementar programas de sensibilización relacionados con las áreas protegidas y diseñados de forma personalizada para la región. Asimismo, los centros de formación existentes se beneficiarán de la ayuda para mejorar sus planes de estudio y sus capacidades.

El periodo de actividad inicial de BIOPAMA es de cuatro años que empiezan a partir de 2012. BIOPAMA tiene dos componentes principales: el primero, sobre las áreas protegidas implementado por la UICN y la Comisión Europea; el segundo, relacionado con el acceso y participación en los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos implementado por la Iniciativa de Desarrollo de la Capacidad de donantes múltiples para el Acceso y Participación en los Beneficios (APB) gestionado por el GIZ.
 

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