El arte de la gobernanza en las áreas protegidas

Las áreas protegidas amazónicas del Paisaje Sur, que es una de las dos zonas de intervención del Proyecto Integración de las Áreas Protegidas del Bioma Amazónico (IAPA), son un ejemplo del dinamismo en la administración del poder para la toma de decisiones. Cómo y quién hace la rendición de cuentas, y cuáles son los mecanismos para la participación efectiva de los actores locales en su gestión, son elementos que en su conjunto se conocen como gobernanza. Las experiencias  de la Reserva Extractivista (RESEX) Cazumbá-Iracema (Brasil) y la Reserva Comunal Purús (Perú) servirán para ilustrar ese continuo balanceo en la distribución del poder.

Taller de Gobernanza en Áreas Protegidas del Paisaje Sur del Proyecto IAPA

En esas áreas protegidas, el péndulo del poder se mueve a partir de tres grandes fuerzas que lo empujan a uno u otro lado: las políticas públicas, las comunidades locales y los intereses económicos. Las políticas públicas orientan el accionar del aparato gubernamental y estas cambian de intensidad y rumbo dependiendo de los lineamientos de las autoridades de turno en sus diferentes niveles (nacional, regional y local). Las capacidades de las organizaciones comunitarias varían dependiendo de sus dirigentes y de la matriz de encuentros y desencuentros que se tejen en los territorios. Los intereses económicos se mueven al son de la oferta y la demanda de los mercados, que incentiva o desincentivan ciertos modelos productivos. A la vez, todos estos factores son diversos y complejos en su interior y el resultado de su interrelación en un territorio es impredecible y dinámico, ya que es el producto de cómo se potencien o anulen entre ellos.

Un ejemplo histórico de cómo osciló el poder en un territorio -a partir de la conjugación de las tres fuerzas antes descritas- es el caso de la RESEX de Cazumbá-Iracema. El rumbo de la gobernanza en el uso de los bosques amazónicos del Estado de Acre (Brasil) estaba dominado, a principios de la segunda mitad del siglo pasado, por intereses económicos que primero fueron relacionados con el caucho y luego con la ganadería, pero en todo caso alineados con las políticas públicas. Fue a partir del liderazgo de la figura de Chico Mendes, que las comunidades se organizaron y se empoderaron para revertir un proceso de gestión del territorio que los dejaría fuera de la economía local. Hoy en día, el balance del poder está inclinado hacia las comunidades en alianza con las políticas públicas actuales, pero aquellas saben que no pueden descuidarse, porque el dinamismo en la gobernanza de ese territorio podría cambiar este escenario en cualquier momento.

Un ejemplo actual de la interacción entre estas tres fuerzas es la disputa en el Parque Nacional Alto Purús en el Departamento de Ucayali, Perú, generada por la apertura de una carretera que pone a comunidades, intereses económicos y políticas públicas, en una clara medición de fuerzas. La gobernanza está siendo empujada, por un lado, por intereses económicos que ven una posibilidad de desarrollo en la carretera entre Puerto Esperanza y Pucallpa. Esta fuerza choca con las políticas públicas que protegen el patrimonio natural y los derechos de comunidades indígenas en aislamiento, extremadamente vulnerables al contacto con la sociedad circundante. También están las comunidades locales, cuyas organizaciones se debaten entre las que desean la obra vial y las que se oponen a ella. Los cambios en el balance de las fuerzas que se miden aquí (intereses económicos, liderazgos locales y aplicación de las políticas públicas), modifican el equilibrio de la balanza, la cual en algunos momentos parece favorecer su construcción y en otras parece condenar este proyecto al olvido.

 

Este dinamismo, manifestado tanto en el pasado como en el presente, nos indica que una característica propia de la gobernanza es que dista mucho de ser un modelo o estado que se instala perennemente. Por el contrario, es un proceso vivo y dinámico que cambia con el tiempo. Por lo tanto, la buena gobernanza ambiental requiere la capacidad de comprender y estar atentos a esto, administrando y equilibrando constantemente las fuerzas que la dinamizan, para mantener la balanza siempre a favor de procesos más sustentables. Un esfuerzo para instalar o mejorar esta capacidad en líderes de comunidades y funcionarios de las áreas protegidas vinculadas al Proyecto IAPA, es el curso dictado por la alianza ELAP/UCI-BYOS-*. Se ha iniciado con un marco conceptual y un diálogo entre interesados, para –en una segunda fase– realizar análisis críticos de casos y conocer sobre mecanismos que puedan ayudar a la buena gobernanza en los territorios.

 

* La Alianza ELAP/UCI-BYOS es un consorcio en el que participa la Escuela Latinoamericana de Áreas Protegidas (ELAP) de la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI) con sede en Costa Rica y la empresa de consultores ambientales BYOS de Ecuador. Esta alianza se ha formado para diseñar e implementar un programa de formación de competencias en materia de gobernanza de áreas protegidas del Proyecto IAPA. En la alianza participan especialistas en el tema que han incorporado tanto el enfoque de formación por competencias, como el uso de técnicas pedagógicas adecuadas tanto a líderes de comunidades amazónicas, como a funcionarios de AP.

Este artículo es de autoría de Stanley Arguedas Mora, consultor de la Alianza ELAP/UCI-BYOS

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